Reseña de "Stardust: Polvo de Estrellas" de Hamaya Ventura (Amazon Kindle, 2015)

Esta reseña es una deuda pendiente que tengo con Hamaya Ventura. Ella no fue sólo la primera autora que contactó conmigo e interactuó en X/Twitter sino la primera persona que lo hizo. De personalidad amable, dulce  y cercana, el carisma de Hamaya se refleja en sus interacciones en la red y en el trato exquisito con sus seguidores. Por eso, al poco de entablar contacto, compré por Amazon el primer volumen de Las Aventuras eróticas de Alicia, que al ser una colección de relatos me resultaba muy difícil de reseñar. Las estrellas se confabularon para que, en esta etapa de castidad y lecturas, volviera a tener la oportunidad de acercarme a Hamaya a través de esta novela: Sturdust: Polvo de Estrellas.



El argumento de la novela es sencillo: dos personas de distintas ciudades, Iván y Alicia, se encuentran en un chat y a partir de ahí comienzan una relación que trascenderá el mundo virtual, el mundo terrenal y se prolongará hasta las estrellas. Porque se diría que Hamaya ha concebido toda la estructura de su obra como un gran encuentro sexual en sí mismo. Es una maestra no ya en el calentamiento sino en el precalentamiento. Hamaya no tiene prisa. Poquito a poco, y sin saber muy bien cómo, las conversaciones entre los protagonistas y sus interacciones se van sucediendo en una escalada de mayor intensidad. Como un buen coito, a veces hay que parar. Y Hamaya para y detiene la acción cuando parece que va a resolverse para que nos tomemos un descanso y volvamos de nuevo a al juego de la sensualidad. Tengo la manía de hablar de mí en las reseñas pero no puedo dejar de comparar mi estilo de escritura con el suyo. El mío, crudo, directo, soez y —lo diré claramente— pornográfico contrasta con el elegante y refinado de Hamaya. Pero no se engañen. Hamaya no cae en la mojigatería ni en la ñoñez. Dice las cosas como deben decirse pero destilando un garbo literario que a mí me falta y que a ella le sobra. Y está muy bien porque el estilo y la trama de Stardust se conjugan perfectamente.

Es una novela optimista que te deja buen cuerpo y feliz tras haberla leído. Por eso dije que parecía toda ella un gran acto sexual en sí mismo: con sus preliminares, sus caricias, sus tanteos, su pausa, sus cambios de ritmos, su momento de alto voltaje y su orgasmo final con etapa refractaria y un aftercare que deja un giro final que no desvelaré pero que te alegra el espíritu.Pensaba, sinceramente, que Hamaya iba a culminar su novela con un final melancólico y existencialista que simbolizara lo efímero de los encuentros sexuales de nuestros días y cómo se pierden en el infinito de las estrellas. Pero no. sus estrellas son de esas que conceden deseos y a veces, sorpresa, esos deseos se realizan. Lean a Hamaya Ventura y pidan un deseo con ella. Yo ya lo he hecho.

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