Un mes de Castidad erótica: breves reflexiones al respecto
Estoy de pequeña celebración. Además de la víspera de Todos los Santos, cumplo por primera vez un mes (31 días) de castidad erótica. Todavía me queda otro mes por delante, por lo que he pensado que es buen momento para detenerme y reflexionar un poquito haciendo un particular análisis DAFO de cómo me ha ido este mes. Vamos allá.
DEBILIDADES.
Es evidente que la principal debilidad de estar un mes en castidad erótica es la ausencia de orgasmos. No voy a engañar a nadie: me gustan mis orgasmos. Me gustan mucho. Quiero orgasmos. No soy una sumisa frígida que quiere pasarse el resto de su vida frustrada dando placer a su Dominante a cambio de que la zurren. Quiero dar placer a mi Dominante, por supuesto, también quiero que me zurren pero no a costa de renunciar al mí propio placer. Así expresado parecería que soy una loca que quiere una cosa y su contraria. Dejando a un lado que toda persona tenemos derecho a ser un poco contradictoria en nuestra vida (¿quién es del todo coherente consigo mismo?) lo cierto es que la castidad erótica me parece fascinante como reto durante un periodo concreto. Que me lo hayan alargado ha sido inesperado pero a la vez gratificante como reto. Pero también tiene el problema de que la frustración pueda con el placer. Esta siempre ha sido la debilidad principal.
Pero Isa, ¿no es precisamente esa frustración y donación de tu placer al Dom lo que ibas buscando? Pues sí, claro. Pero eso no significa que no me de cuenta de los problemas que puede ocasionar. Las prácticas BDSM tienen que ser conscientes del riesgo, igual que el que hace puenting o escalada debe saber a qué se enfrenta. Aunque la experiencia está siendo sumamente placentera no puedo perder de vista los peligros capaces de acecharme. Antes que romperme, tengo mi palabra de control para romper el hechizo del locktober y poder correrme como una posesa. Espero no tener que hacerlo pero tener esa ficha en el bolsillo me tranquiliza.
Concretando. Las debilidades se ha manifestado en esos momentos cotidianos en los que la excitación bajaba y la castidad erótica se acaba pareciendo a una vida normal sin sexo. En parte es normal porque es una fantasía esperar que las sumisas estemos 24/7 al 100% de excitación sexual. La excitación y el placer sufre variaciones, momentos de picos altos y momentos de bajón monótono.
FORTALEZAS.
La fortaleza, sin ninguna duda, es el placer y la excitación. Entre los sexólogos se critica mucho —con razón— reducir la sexualidad a genitalidad. El BDSM en muchas de sus prácticas da una vuelta de tuerca avanzando un paso más: tampoco reduce la sexualidad y el placer a la "orgasmalidad", si es que existe este palabro. Lo vuelvo a repetir para que no haya dudas: jugar con los genitales y tener orgasmos es fantástico. No estamos haciendo apología en contra de ellos. Simplemente constatar que hay un campo por explorar de sexualidad en el que sin orgasmo podemos recibir otro tipo de placer y estímulos sensoriales y psicológicos tan potentes como el orgasmo.
Aquí, el papel del Dom ha sido crucial. Gracias a una serie de dinámicas ha conseguido mantener mi olla (y su polla) a presión.Algunas ya las he narrado: la obligación de seguir un plan de lectura erótica (mínimo 30 minutos obligatorios antes de dormir) ha sido efectivo junto a otras dinámicas diarias.
No podría olvidarme de un hecho que ha dado un giro de tuerca importante al locktober: el Dom aceptó el 14 de octubre a Elisa como su sumisa virtual después de unas semanas hablando Eli conmigo y con él. Establecido el consenso entre Eli y yo, quedaba convencer al Dom que era reticente en un primer momento. Pero el feeling entre los tres fue fantástico desde el principio y además sorprendente porque no esperábamos ninguno que eso pudiera ocurrir. Lo llevamos con discreción en la red porque Eli participaba y participa en la red con otro nombre de usuario con el que es más conocida. y nuestras dinámicas. Hemos tenido sesiones especialmente intensas que para nosotros quedan. Para mí ha sido toda una suerte encontrar una amiga con la que poder cumplir una fantasía de modo controlado. Sobre todo, encontrar un modo en el que yo no sufra psícológicamente, pueda excitarme libremente y cumplir mis fantasías. Está siendo genial y a ratos ha supuesto toda una tortura está en castidad. Lo cual, en términos BDSM, es genial porque precisamente ese es el tipo de tortura que nos gusta a algunas sumisas.
AMENAZAS.
Claramente identifico, sobre todo, el estrés del trabajo. El niño y las obligaciones del trabajo son las principales amenazas que se ciernen sobre el disfrute de la castidad en este periodo. No afirmo esto como una carga o algo insoportable. Simplemente son las cosas que me sacan de mi estadio mental de sumisa y me fuerza luego a volver a reconectar con él.
OPORTUNIDADES.
Sin duda, entre las oportunidades está —a riesgo de ser pedante— un mayor autoconocimiento de tu propia sexualidad y la excusa perfecta para explorar cosas nuevas. Esta apertura a cosas nuevas con la excusa del locktober es sin duda de lo mejor de este periodo, porque fuerza al Dom a idear cosas que se salgan de la rutina habitual. Por que sí, amigos y amigas, en una relación D/s también hay rutina. No sólo los vainillas son rutinarios, también el BDSM puede serlo. En parte, cuando es una relación, debe serlo porque las rutinas no son malas por sí mismas. Pero tienen el riesgo de atascarse en las propias prácticas en las que ambos nos sentimos a gusto.
En definitiva, por ahora muy contenta y agradecida de lo que el locktober me ha dado a la espera de que el lockviembre nos depare.



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